¡Saludos a todos los socios y amigos del Club! Iniciamos hoy un nuevo recorrido por la versátil carrera de Elvis Presley desde el particular punto de vista de la composición. A lo largo de diversas entregas trataremos de analizar las figuras de los compositores que trabajaron con el Rey o le proporcionaron material de una forma premeditada o casual durante su trayectoria. Su vida, su relación personal y su aportación musical serán los pilares de los diferentes reportajes con los matices que cada uno de ellos merezca.
De una forma cronológica y tal vez también desde un punto de vista de relevancia no podía ser de otra manera. Nuestros primeros protagonistas son Jerry Leiber y Mike Stoller, para muchos, el mejor tandem de colaboradores que trabajó con Elvis.
Los inicios
Jerome “Jerry” Leiber nació el 25 de abril de 1933 en un pequeño suburbio de la ciudad de Baltimore mientras que su tocayo Mike Stoller vino al mundo unos días antes, concretamente el 13 de marzo del mismo año en la localidad de Long Island. Ambos se conocieron en la ciudad de Los Angeles en plena década de los cincuenta cuando la música y la cultura en general vivían una época de asombrosa y prolífica ebullición. Fue su amor, estima y pasión por el Blues y el Rhythm ‘n’ Blues lo que les llevó a entablar una fuerte amistad y a ingeniar proyectos y composiciones que les permitieran entrar a formar parte del por aquel entonces prometedor negocio musical.
Jimmy Witherspoon, fue el encargado de grabar su primer tema comercializado oficialmente, “Real ugly woman” pero su primer hit importante llegó con “Hard times” a cargo de Charles Brown en 1952. Un año después, no exenta de polémica, llegaría “Hound Dog”. Una canción escrita en colaboración y para la cantante de Blues, Big Mama Thornton, que no guardó un buen recuerdo de su relación con el dúo de creadores. Big Mama jamás consiguió cobrar un solo centavo por los derechos de autor ya que Jerry y Mike se las apañaron para demostrar ante los tribunales que ellos eran los auténticos padres del futuro himno del Rock ‘n’ Roll. Según ella, Leiber y Stoller sólo aportaron unos pocos versos al total de la pieza y le pagaron 500 dólares por su contribución a un éxito que en 1970 ya había recaudado más de dos millones.
Litigios a parte, a Elvis le llamó la atención la versión que en 1955 publicaron Freddy Bell and the Bellboys. Incluso sin haberla grabado oficialmente en julio de 1956, ya la había estrenado un mes antes en la aparición televisiva del “Milton Berle Show” y refrendó su adopción personal a su repertorio en el show de Steve Allen.
Con toda su fuerza y potencial fue escogida como cara b del single “Don’t be cruel” en una decisión comercial más que discutible. Se iniciaba así, una relación que de forma directa o indirecta se mantendría a lo largo de toda la carrera del de Tupelo.
Elvis sings Leiber & Stoller
El siguiente tema de la factoría “Leiber & Stoller” que atacó Elvis fue el sencillo “Love me”. Un tema escrito como una especie de parodia de la música country en 1954 y grabado sin demasiada repercusión por el dúo Willie and Ruth. En la voz de Presley se convirtió rápidamente en todo un clásico que vio la luz formando parte de su segundo L.P titulado simplemente “Elvis”.
Poco después, compositores y cantante iniciaron su particular singladura por el universo de la bandas sonoras. “Loving you”, a inicios de 1957 fue la primera de ellas y la canción que daba título al film junto con el sencillo “Hot dog” fueron de hecho las primeras canciones pensadas y escritas para Elvis Presley. Meses más tarde llegaría la consagración con la publicación y el estreno de “Jailhouse Rock” que además del tema estrella de la película ofrecía perlas como “Treat me nice”, “I want to be free” o “Baby I don’t care”. Como curiosidad, la pareja de compositores aparecían en algunas escenas musicales de la película acompañando a Presley y a su grupo de músicos habituales.
Sin abandonar 1957, el prolífico dueto todavía tubo tiempo de firmar un maravilloso single como “Don’t”, moldeado a medida para la voz y lucimiento de Elvis y cerrar el magnífico año con la creación de un original villancico a ritmo de Blues, “Santa Claus is back in town” que formaría parte de su primer álbum navideño, “Elvis´ Christmas Album”.
La temporada siguiente, 1958, mantuvo el mismo nivel de calidad y compromiso reflejado en la banda sonora de “King Creole”, para la mayoría la mejor película de Presley que contó con joyas musicales como la que finalmente bautizó al film, la rompedora “Trouble” o la intimista “Steadfast, loyal & true”. Después vendría el inevitable paréntesis militar del cantante y a su regreso las cosas ya no volverían a ser lo mismo en ningún aspecto.
En 1960, durante las sesiones de grabación de “Elvis is back!”, una vez finalizadas sus obligaciones patrióticas, Presley recuperó el tema “Dirty dirty feeling” del dúo de creadores que había quedado fuera de la selección final de la banda sonora de “King Creole”. Fue precisamente durante estas sesiones cuando Jerry Leiber sugirió al ilusionado cantante ideas sobre nuevos proyectos cinematográficos y musicales mucho más enriquecedores artísticamente hablando que los que le presentaban por los canales habituales. Para el Coronel Parker, aquella fue la gota que colmó el vaso de la intromisión profesional sobre su pupilo y con su “savoir faire” característico dio por finiquitada su relación con los compositores, los cuales nunca habían sido santo de su particular devoción.
A partir de aquel instante, con la excepción de la explosiva y dinámica “She’s not you” de 1962, escrita conjuntamente con el gran Doc Pomus, Jerry Leiber y Mike Stoller no volverían a componer una canción para Elvis Presley.
De cualquier manera, el Rey siguió interpretando y adaptando a su estilo temas que la pareja componía para otros intérpretes como es el caso de “Girls! Girls! Girls!”, “Bossa nova baby”, “Little Egypt”, “Saved” o años más tarde “If you don’t come back” o “Three corn patches”.
En total fueron más de veinte canciones con estilos tan variados como el Blues, el Gospel, el Pop, el Rock ‘n’ Roll o el Jazz. Aportaron su sello inconfundible en la confección de seis bandas sonoras y contribuyeron a que llegara en cuatro ocasiones al número uno de las listas de sencillos. De hecho, Elvis siempre contó con Leiber y Stoller hasta el final de su carrera y resulta extraño encontrar una actuación donde no hubiera espacio para alguna de sus composiciones con especial predilección por “Hound Dog” o “Love me” ya fuera de forma completa, abreviada o formando parte de alguno de sus originales “medleys”.
Aportación musical
A parte de la relación personal con Elvis Presley a quien en el ámbito musical supieron comprender como nadie, Jerry Leiber y Mike Stoller por su meticulosidad y creatividad en los campos de la composición y la producción proporcionaron una nueva perspectiva a numerosos artistas sin obviar que consiguieron erigirse como referencia e influencia de gente tan variopinta como los mismos Beatles, Gerry Goffin y Carole King sin dejar de banda factorías como la mismísima “Motown”. Todos ellos de alguna manera herederos de su particular huella musical.
Creadores de hits inolvidables como “Stand by me” (junto a Ben E. King), “Yakety yak” o “Kansas City” también contribuyeron al afianzamiento de las nuevas discográficas con espíritu independiente con la fundación de sellos como “Spare Records” en 1953 o “Red Bird Records” a principios de los sesenta.
La lista de intérpretes que han gravado en alguna ocasión temas suyos es tan extensa que necesitaríamos más de un ejemplar de nuestra revista para enumerarlos a todos:
Ben E. King, Peggy Lee, Lavern Baker, Ruth Brown, The Drifters, The Coasters, Roy Hamilton, Tom Jones, Paul Mc Cartney, Little Richard, Fats Domino, The Beatles, The Rolling Stones, Johnny Cash o Trini Lopez son tan solo una pequeña representación.
Discografía y Reconocimientos
Junto a la obtención de diversos premios Grammy, Jerry Leiber y Mike Stoller forman parte ya de la leyenda al ser miembros del prestigioso “Songwriters Hall of Fame” desde 1985. Un par de años más tarde fue el “Rock and Roll Hall of Fame” quien les abría sus puertas sin olvidar al famoso “Hollywood Walk of Fame” que también les rendía tributo dedicándoles una de sus preciadas estrellas.
A nivel discográfico existen diversos recopilatorios que acunan buena parte de su extenso catálogo como son los tres volúmenes que repasan su carrera desde 1951 hasta 1969. Por su parte, RCA, a principios de los noventa editó el mítico álbum “Elvis sings Leiber & Stoller” ilustrado con la famosa portada de los compositores y el cantante leyendo la partitura de “Jailhouse Rock” y con veinte canciones de su repertorio común.
Por último, a nivel de imagen destacar un DVD editado el año 2001 que bajo el título de “A tribute to Leiber & Stoller” recoge un show registrado en Londres con artistas como Tom Jones (“Jailhouse Rock”), David Gilmour (“Don’t”), Sam Brown (“Saved”), Ben E. King (“Stand by me”) o Steve Harley (“Love me”), rindiendo un merecido y emotivo homenaje a tan ilustre dúo de compositores, fundamentales en la evolución de la música popular del siglo XX.
Jordi Prat ( Socio 1101)
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