martes, 25 de octubre de 2011

DOC POMUS & MORT SHUMAN

 

¿Qué tal socios? Bienvenidos a la segunda entrega de nuestro repaso personal a la carrera musical de Elvis Presley desde el prisma de la composición. Si en el capítulo inicial nos centramos en Jerry Leiber y Mike Stoller, para una gran mayoría el mejor equipo de compositores que trabajaron con el Rey, para esta ocasión tenemos preparado un segundo plato digno también de las mejores cocinas. Nos referimos a Doc Pomus y Mort Shuman, responsables de algunos hits memorables y de una constante presidida por la calidad tan solo ensombrecida por cierta monotonía que acompañó al de Tupelo durante la década de los sesenta.



Apuntes biográficos



Nacido como Jerome Solon Felder el 27 de junio de 1925 en el barrio de Brooklyn (New York), la vida de Doc Pomus estuvo marcada por la fatalidad aunque nunca desistió su pasión por la música, ya fuera como intérprete o bien como autor.

Después de superar una poliomielitis infantil que le obligaba a desplazarse con muletas, la mala suerte se cebó de nuevo en él en forma de accidente condenándolo a una silla de ruedas, condición que le acompañó el resto de su vida.

Contaba que su pasión por el “Blues” surgió después de escuchar un disco de Big Joe Williams y ya durante la adolescencia trató de lanzar su carrera como intérprete del género ayudándose de sus muletas para mantenerse en los escenarios pero muy pronto se dio cuenta que el tema de la composición le podía reportar un mayor reconocimiento junto con mejores beneficios.

Por su parte, el pianista Mortimer Shuman, natural también del barrio de Brooklyn había venido al mundo una década más tarde, concretamente el 12 de noviembre de 1936.

Ambos vivieron de lleno el nacimiento y posterior explosión del “Rock ‘n’ Roll” de la segunda mitad de los cincuenta junto con la consolidación de lo que se catalogó como “Pop” ya en plenos sesenta.

Su espíritu inquieto y su formación musical les llevaron a coincidir en el mítico “Brill Building” de la ciudad de los rascacielos. En sus oficinas que pasarían a la posteridad como una de las factorías musicales más influyentes de la música popular del pasado siglo XX cimentaron su leyenda.

En 1958, asociados bajo la tutela del sello “Hill & Range” iniciaron una relación personal y profesional que se prolongó hasta 1965 y que les proporcionó éxito y prestigio hasta el punto de ser considerados toda una garantía para el afortunado cantante que pudiera beneficiarse de sus composiciones.

A la hora de trabajar, normalmente era Mort Shuman el encargado de elaborar la melodía mientras que en Pomus recaía la responsabilidad de la construcción de las letras adecuadas al estilo del destinatario y acordes con los tiempos y las tendencias del momento. A pesar de todo, en muchas ocasiones los méritos eran compartidos y en el caso de Doc Pomus su versatilidad le llevó a colaborar con otros compositores como Phil Spector o el mismo Jerry Leiber con el que firmaría en 1962 la magistral “She’s not you”, una canción que era pura dinamita y que el propio Elvis llevaría al Top 5 gracias a su tonada dulce y contagiosa.

Después de la llamada invasión británica, en pleno epicentro de los sesenta, la relación profesional entre ambos autores prácticamente finalizó sobretodo con la marcha de Mort Shuman al Reino Unido donde empezó a componer para artistas británicos. Más tarde, su inquietud lo trasladó a París donde trabajó con el rockero local Johnny Hallyday, adaptó al inglés las letras del compositor belga Jacques Brel y trató de relanzar su propia trayectoria como solista sin demasiada repercusión.

Finalmente y de una manera un tanto triste, los caprichos del destino se encargaron de “reunir” de nuevo al tandem de compositores ya que ambos nos dejaron en 1991 con un estrecho margen de diferencia. 



Elvis chante Doc Pomus & Mort Shuman



En el año 2000, el Club de fans de Elvis de Francia auspició la edición de un doble álbum que con este título pretendía recopilar los vínculos musicales entre el cantante y los dos compositores.

Un contacto que se inició en marzo de 1960 durante las sesiones de grabación del mítico “Elvis is back!”. Después de casi dos años sin pisar un estudio, un ansioso Elvis en mejor forma que nunca consolidaba su nueva forma de cantar bordando un “A mess of blues” cargado de “feeling”.

Un mes más tarde la siguiente aportación del dueto fue la balada “Doin’ the best I can” para la banda sonora de “G.I. Blues” en su primera incursión cinematográfica, inaugurando así una especie de tradición que requería la presencia de al menos una de sus composiciones en todas las películas del Rey.

A partir de 1961 la conexión musical Presley/ Pomus/ Shuman, se acentúa de una forma más que evidente y su aportación se verá recompensada con la producción de auténticas joyas. De las jornadas de grabación del álbum “Pot Luck” surgirán temas como “Kiss me quick”, cargada de aires latinos pero con espíritu Pop, “Gonna get back home somehow” con clara esencia roquera, “Suspicion” con un Elvis a pleno pulmón, “She’s not you” de la que ya hemos hablado unos párrafos antes, “I feel that I’ve know you forever o “Night rider” de la que con toda seguridad habrían podido sacar mayor rendimiento caso de no haber estado programada al final de una jornada agotadora.

Mención a parte merecen “(Marie’s the name of) His latest flame” y “Little sister”. Cara A y B respectivamente de uno de los mejores singles de la discografía de Presley. “His latest flame” desde un primer momento encantó a Elvis e inicialmente decidieron darle un trato basado en el sonido de las congas y las guitarras acústicas tratando de acercarse al típico ritmo creado por Bo Diddley. En cuanto a “Little sister” ya de todos es conocida la anécdota de que el guitarrista Hank Garland tenía contrato con Gibson pero necesitaban el sonido de una Fender para acabar dando forma a otro clásico con un ritmo totalmente diferente al que había pensado originalmente Mort Shuman.

En 1963 llega el turno para un tema trepidante como “(It’s a) Long lonely highway”, típico del sonido Nashville del Studio B de la RCA. Aunque se incluyó en el álbum de “Kissin’ cousins” no formaba parte de su banda sonora sino que apareció en calidad de “bonus track”.

Unos meses más tarde llegaba la consagración definitiva en la colaboración entre compositores y cantante con la irrupción del tema “Viva Las Vegas”. Un sencillo que acabó dando título a la película a parte de mostrar toda su capacidad de síntesis, melodía y tratamiento del texto en poco más de dos minutos.

Décadas después, el sello “Follow that dream” nos descubría una deliciosa primera toma inacabada con mayor protagonismo del piano de Floyd Cramer y su inconfundible estilo y buen hacer que para muchos hubiera podido ser una seria alternativa caso de haber profundizado en ella. Tampoco podemos pasar por alto el papel de la balada “I need somebody to lean on”. Un excelente retrato de la desolación de la noche con ligeras reminiscencias del estilo de Sinatra con aroma de “Blues”.

En definitiva, hablamos de un tema que ya es todo un himno de la ciudad del juego y que tanto para Elvis como para el tandem Pomus y Shuman supuso una especie de ave fénix de su relación musical.

A partir de aquel instante continuaron las aportaciones puntuales en las bandas sonoras del cantante pero ya fuera por la calidad de los guiones cinematográficos o bien por cierta tendencia a la reiteración, la verdad es que ninguna de ellas no obtuvo ni la repercusión ni el éxito de las anteriores.

“Girl Happy” en 1964, “What every woman lives for” de “Frankie and Johnny” en 1965, “Never say yes” de “Spinout” y “Double trouble” en 1966 marcan la recta final de sus colaboraciones. De forma excepcional, Elvis tan solo volvió a ellos en 1969 al incluir el tema “You’ll think of me” durante las sesiones en los American Studios y que finalmente se editaría como cara B de la mítica “Suspicious Minds”.

Punto final a una relación musical de casi una década con un balance cercano a la veintena de canciones algunas de ellas inmortales y con derecho a capítulo a parte en la biografía del cantante.

El eco de Pomus y Shuman en la voz de Elvis Presley sólo se podría escuchar de una forma no demasiado frecuente al inicio de los setenta en su largo periplo por la ciudad de Las Vegas al incluir un “medley” de “Little sister” y el “Get back” de los Beatles en algunas de sus actuaciones sobretodo en los comienzos de su espectacular regreso.



Relación personal con Elvis



Quizá sea este el capítulo más curioso del reportaje de hoy. Mortimer Shuman no conoció jamás de forma personal a Elvis Presley. El caso de Doc Pomus tiene un componente añadido.

A principios de los sesenta, durante una sesión de grabación , el cantante llamó al compositor para aclarar algunas dudas y Pomus habló con él sin saber realmente quien era su interlocutor.

Años más tarde, el mismo Pomus quería poner fin a este sin sentido de incomunicación y en 1974 trató de contactar con él durante una de sus tandas programadas en el Hilton pero Elvis ya “había abandonado el edificio” y tan solo pudo encontrarse con su padre, Vernon. Finalmente, tres años después, Elvis y Doc pusieron fecha a su reunión definitiva pero desgraciadamente la muerte del Rey una semana antes cerró categóricamente las puertas a su anhelado encuentro.



Discografía y Reconocimientos



Doc Pomus, a parte de ser miembro reconocido del “Blues Hall of Fame” lo es también desde 1992 del “Rock ‘n’ Roll Hall of Fame” y del “Songwriters Hall of Fame”.

Entre otros éxitos del dueto podemos destacar temas como “Lonely avenue” de Ray Charles (1956), “A teenager in love” de Dion and the Belmonts (1959), “Save the last dance for me” de Ben E. King (1960) o “Sweets for my sweet” de The Drifters (1961).

Sus canciones han sido interpretadas por gente tan diversa como Willy Deville, Charlie Rich, Ruth Brown, Dr John, Irma Thomas, Andy Williams o Marianne Faithful.

En clave de homenaje, en 1995 “Rhino” editó un álbum titulado “Til the night is gone” con canciones de Doc Pomus versionadas por artistas como Bob Dylan, Brian Wilson, Los Lobos, John Hiatt, B.B. King o Lou Reed.

A nivel recopilatorio, tres temporadas atrás, “Ace” lanzó al mercado “The Pomus & Shuman Story: Double trouble 1956-57” dónde como curiosidad Elvis interpretaba el sencillo “Double Trouble” y Lavern Baker llevaba a cabo su particular lectura del “Little sister” bajo el título de “Hey Memphis”.

Después de Jerry Leiber y Mike Stoller, Doc Pomus y Mort Shuman son evidentemente la pareja de compositores más ilustres que aportaron canciones a la carrera de Elvis Presley. Si bien es cierto que no fue en la etapa más creativa y rompedora del cantante si que lo fue sin lugar a dudas durante los años en que gozaba plenamente de su mejor técnica y condición vocal. 

 







Jordi Prat ( Socio 1101)

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