¡Saludos! Y bienvenidos a una nueva entrega de nuestro particular viaje a través de todos aquellos autores que con diferente intensidad influyeron en la trayectoria profesional y musical de Elvis Presley.
A medida que avanzamos, el nivel de especialización aumenta, la cantidad cede parte de su protagonismo a la calidad y también a la curiosidad que en muchos casos nos permite revelar detalles y personalidades que en una primera impresión pasan para la mayoría desapercibidos. Para todos aquellos que siempre hemos priorizado la vertiente musical y su potencial artístico, esta labor de investigación y estudio es toda una pasión que crece con los años toda vez que nos brinda la oportunidad de descubrir identidades como la que ilustra hoy nuestro reportaje: Ivory Joe Hunter.
Pincelada biográfica
Ivory Joe Hunter y su “original” nombre vinieron al mundo el 10 de octubre de 1914 en la localidad tejana de Kirbyville con el auspicio musical de sus progenitores ya que su madre era cantante de Gospel mientras que su padre ejercía de guitarrista.
Profesionalmente tenemos que remontarnos a 1933 para encontrar su primera grabación oficial, concretamente con el histórico Alan Lomax y su labor para la Biblioteca del Congreso.
Años más tarde, a principios de los cuarenta y sin dejar el estado de Texas, en la ciudad de Beaumont goza de su propio programa de radio. Poco después efectúa al lado de los Johnny Moore’s Three Blazers su debut comercial aunque el primer hit regional lo conseguirá con “Blues at sunrise”. Cerrará la década colocando singles como “I quit my pretty mama” o “Guess who” en las listas de Rhythm & Blues.
Coincidiendo con el inicio de los cincuenta firma para una discográfica reconocida como “MGM” e inmediatamente la edición de “I almost lost my mind” le supone el éxito y el reconocimiento a nivel nacional. En 1954 ya había grabado más de 100 canciones, hecho refrendado con su fichaje para una compañía de mayor difusión como “Atlantic”. Será aquí donde dejará testimonio de su creación más universal y con la que ha inscrito su nombre en la historia de la música popular del pasado siglo XX, “Since I met you baby” (1956) de la que hablaremos más adelante.
Tal vez como le sucedió al mismo Rock ‘n’ Roll y a muchos intérpretes de la época, al finalizar la década su popularidad también empieza a resentirse a pesar de tener a favor el factor de que entonces estaba a la orden del día el que muchos artistas blancos hiciesen sus particulares versiones de composiciones de artistas de color. No olvidemos ni el contexto histórico ni el país del que estamos hablando: Estados Unidos, con toda su grandeza y su peculiar doble moral.
En los agitados años sesenta, Hunter hizo su particular retorno a la palestra orientando su andadura hacia el Country, un género que desde siempre le había influenciado. Aunque su nueva faceta estilística no le brindó la posibilidad de revivir glorias pasadas si que le permitió gozar de cierto prestigio en un mercado tan selecto llegando incluso a disfrutar de apariciones y actuaciones en el mismísimo Grand Ole Opry con cierta periodicidad. Mérito del que muy pocos intérpretes de color podían presumir entonces.
De cualquier forma, pocos autores han estado a su altura en cuanto a productividad. Hay quien dice que llegó a componer más de 7.000 canciones, escribiendo según él, siempre sobre cosas cotidianas y que se repiten a lo largo de las generaciones.
Ivory Joe Hunter falleció de cáncer en Memphis a los 60 años el 8 de noviembre de 1974 aunque su cuerpo reposa en su Kirbyville natal.
Su legado musical se caracteriza por encima de todo por la enorme elegancia y la alegría que supo transmitir en su trabajo. Un sentimiento reflejo de su eterna sonrisa que le valió en algunos círculos el apodo de “El hombre más feliz”.
Presley & Hunter
La primer vez que Elvis Presley toma contacto con la música de Ivory Joe Hunter y de la que tengamos testimonio se produce de una forma un tanto “accidental”. Concretamente sucede el 4 de diciembre de 1956 en el Sun Studio y dentro de la mítica “jam session” del “Million Dollar Quartet”. Allí en mitad de la misma y durante aproximadamente medio minuto, Elvis arremete unas breves estrofas de la bella “Out of sight, out of mind”. Un tema que Hunter había compuesto junto a Clyde Otis, compositor y productor de Misisipi que ostenta el mérito da haber sido el primer afroamericano que obtuvo el puesto de responsable de “A&R” (Artistas y repertorio) de un sello importante (Mercury Records) en 1958. Trabajó para gente del calibre de Brook Benton, Dinah Washington o Sarah Vaughan. Bajo el pseudónimo de Cliff Owens por cuestiones contractuales y en colaboración con Aaron Schroeder firmaría el sencillo “Any way you want me” que el mismo Elvis grabaría en 1956.
El segundo contacto con las composiciones de Ivory Joe Hunter se produce de manera más convencional. En febrero de 1957, durante la elaboración de la banda sonora de “Loving you” hace falta más material para la publicación final del long play, motivo por el cual, entre otras se recurre a un tema como “I need you so”, sencillo que ya había sido seleccionado previamente.
A nivel humano es en la primavera de 1957 cuando Ivory Joe Hunter es invitado personalmente por Elvis a compartir jornada en Graceland. De ese encuentro, Hunter guardaría siempre un grato recuerdo y a parte del exquisito trato recibido siempre haría referencia al hecho de haber compartido y entonado canciones como “I almost lost my mind” de una forma totalmente informal.
La siguiente aproximación a la música de Hunter sin dejar 1957 se lleva a cabo en septiembre y en concreto dando forma a la deliciosa balada “My wish came true”. Un sencillo grabado durante las sesiones del magnífico “Christmas Album” y que sería editada como cara B del single “A big hunk o’ love” en 1959 durante el servicio militar de Presley y con el objetivo de mantener su popularidad a buen nivel. El mismo tema formó parte del segundo volumen de grandes éxitos (“50.000.000 Elvis fans can’t be wrong”) lanzado en diciembre de ese mismo año y con idéntica finalidad.
Nos adentramos ya en el capítulo más “exclusivo” de esta particular relación musical dado que es esta canción la única que Ivory Joe Hunter compuso de una forma premeditada para Elvis Presley. Nos referimos a “Ain’t that loving you baby”. Un tema creado de nuevo en colaboración con Clyde Otis que recordaba perfectamente la anécdota de su gestación. En 1958, Otis había ido a Louisiana a visitar a su colega. Durante el encuentro recibieron una llamada de la editora “Hill & Range” con la propuesta de escribir algún tema para Elvis Presley. Iniciativa a la que rápidamente respondieron de forma afirmativa pero también con la sinceridad de confesar no tener ninguna idea preconcebida al respecto. Casi de forma inmediata se sentaron al piano y se pusieron a trabajar en “Ain’t that loving you baby” y aunque el resultado fue excelente tal vez la salida comercial que le dispensaron los responsables de RCA no se correspondió con la que de verdad se merecía la composición.
Elvis la grabó en junio de 1958 en el estudio B de Nashville aprovechando un permiso militar antes de embarcar hacia a Alemania y dentro de la que para muchos elitistas es la última sesión “pura” de Rock ‘n’ Roll.
Del mismo tema se recogieron dos versiones conocidas para la mayoría de fans. Una más “bluesy” con la presencia destacada de los coros de los Jordanaires que no vería la luz hasta 1964 como cara B del sencillo “Ask me” y una más cercana al “boogey” con un tempo mucho más acelerado y con el grupo vocal tan solo haciendo palmas que tardaría más de dos décadas en ser editada de forma “oficial”. Concretamente en el recopilatorio en torno al Blues de 1985, “Reconsider baby”. Un lustro después y dentro de la serie “Essential Elvis”, sería el volumen 3 el que lanzaría conjuntamente tomas de las dos versiones para poder contrastar y elegir la preferida si es que para alguien ambas alternativas no tienen la suficiente personalidad.
Sea como fuere, después de 1958 Elvis no volvería a contactar musicalmente con Ivory Joe Hunter hasta 1971. Otra vez en el estudio B de la RCA en Nashville y dentro de un ejercicio muy productivo a nivel discográfico para el Rey se tenía de nuevo presente el buen hacer del compositor tejano.
En una sesión de mayo enmarcada en la confección del que sería un álbum como “Elvis” (previamente bautizado como “Fool”) y después del paréntesis obligatorio de la comida, el de Tupelo se sentó al piano para dejar testimonio quizás de uno de los instantes más “acústicos” de toda su trayectoria. Tan solo él y el piano y por encima de todo el encanto de su voz dando forma a dos temas de Hunter con denominación de origen: “It’s still here” y “I will be true”.
Sobran comentarios de ningún tipo aunque de justicia es recordar que del segundo de ellos ya tenemos referencias en algunas “home recordings” efectuadas en Bad Nauheim (Alemania) confirmando el hecho de que Elvis siempre le tuvo en cuenta sobretodo en aquellos instantes marcados por la intimidad del hogar y el gusto personal por la buena música.
Un magnífico colofón a una relación musical breve pero intensa con un balance final de seis composiciones que contribuyeron de forma más que ostensible a la aproximación que desde siempre Elvis manifestó respecto al Rhythm & Blues más puro y convencional.
Discografía
A parte de infinidad de recopilatorios que tratan de recoger lo más selecto de su extenso catálogo es relativamente fácil y asequible encontrar algunos álbumes pertenecientes a su discografía oficial, básicamente de su época en Atlantic, editados en formato 2x1 en sellos especializados en este tipo de productos como son “Collectables” o “Ace”.
Vía importación también podemos acceder a algún directo representativo de su etapa y paso por el Grand Ole Opry de Nashville.
Como denominador común y de forma casi obligatoria en todos ellos no puede faltar un hit como “Since I met you baby”. Definida por algunos críticos como una obra maestra de suave elegancia cargada de espíritu de Blues, actualmente y de forma indiscutible se erige en todo un estándar de la música popular norte americana que forma parte ya del repertorio obligado de cualquier escuela con cierto atisbo de sensibilidad.
Innumerables han sido los artistas que han hecho su particular lectura de tan ilustre composición. Por citar sólo algunos: Sonny James, Mindy Carson, Freddy Fender, Pat Boone, Sam Cooke, B.B. King, Jerry Lee Lewis, Dean Martín o más recientemente Willy Deville, lamentablemente fallecido en agosto de 2009.
Jordi Prat ( Socio 1101)